Mérida, Yucatán. — Lo que comenzó como una protesta pacífica de docentes este 20 de marzo en el centro de Mérida terminó en caos y represión. Maestros que exigían la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 fueron dispersados por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes utilizaron polvo químico de extintores contra los manifestantes.

La movilización se realizó frente al Palacio de Gobierno, donde los docentes solicitaron sin éxito ser atendidos por el gobernador Joaquín Díaz Mena. Ante la negativa de diálogo, la tensión escaló cuando los manifestantes intentaron avanzar hacia la sede del Ejecutivo. Fue entonces cuando los cuerpos antimotines accionaron extintores de polvo químico, afectando directamente a los presentes.

Varias personas fueron captadas lavándose la cara y con signos de irritación, en imágenes que ya circulan ampliamente en redes sociales. A pesar de la evidencia, las autoridades minimizaron el hecho, asegurando que no se usaron gases lacrimógenos. Sin embargo, el uso de sustancias químicas no autorizadas sobre personas —como el polvo ABC de extintores— puede ser más dañino que el gas lacrimógeno, según expertos en salud.

Organizaciones magisteriales calificaron el hecho como una represión injustificada y advirtieron que podrían convocar a un paro indefinido y bloqueos estratégicos si no se atienden sus demandas.

Con este episodio, ya son tres los actos de represión registrados en Yucatán en marzo, luego de las agresiones policiales a manifestantes el 8M y el enfrentamiento en Sisal el día 10. Los críticos ya llaman a este mes: “Marzo, el mes de la represión en Yucatán.”

Esa misma tarde, Díaz Mena, fiel a las estrategias de Morena, se lavó las manos culpando a la «acción aislada de un sólo policía», quien finalmente cargará con todo el peso del error en el manejo de la crisis política que hoy se vive en Yucatán.


Descubre más desde Nexo Político

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Tendencias